Una reflexión crítica de
este problema supone una objetividad del
enunciador en este caso la mía, pues es importante no caer en conjeturas a una
problemática fundamentadas en lo cultural,
religioso ideológico o político.
Más allá del significado
lógico del matrimonio en términos jurídicos abordaré la reflexión partiendo de
un contexto jurídico igual para todas las diversidades de un país como el
nuestro y aplicando el contexto de una dignidad intrínsica que cubra un valor
igual para toda la especia humano y por supuesto es imperdonable la dignidad
extrínsica que cobije la igualdad de oportunidades legales o jurídicas para
todos.
Que concibo como matrimonio?
Hay varios pre-conceptos en
diferentes disciplinas a cerca del matrimonio, en mi contexto más próximo prima
la perspectiva religiosa.
Hasta donde es objetiva la
definición de esta desde lo religioso?
Pues es lógico que la
religión sectariza formas de pensar y crea pre-conceptos en mi entorno que tal
vez no cumplan con un nivel óptimo de objetividad. Por tal razón me parece
pertinente que la definición que se deba hacer sea desde el punto de vista
jurídico (dignidad extrínsica), donde el matrimonio es un contrato entre dos
“personas” (seres con un nivel mínimo de auto-conciencia) indiferentemente de su orientación sexual, raza, religión o cultura.
Aclarado este término es
justo el matrimonio cuando su posición socio-económica, cultura, raza, sexo y orientación sexual no prevalece. Lo importante
acá es el término y reconocimiento de diversidad, la cual es inherente a la
humanidad razón por la que han surgido confrontaciones a través de la historia
en todo el mundo.
Reconocer la existencia de
diversidad es entender que no existen prototipos normativos universales que
sean exclusivos para igualdades socio-económicas y jurídicas, es entender que la
diversidad es el acceso a todas las diversidades en igualdad de condiciones a
normas legales y códigos sociales sin tipo de discriminación.
Se estaría dando entrada a
la bioética en el sentido de articular los valores con el mismo objeto de la
ciencia.
Reconocer lo diverso o
“reconocimiento” es la antesala a la
redistribución de condiciones sociales y
jurídicas a una mayor cobertura en la sociedad.
Me parece importante
después de esta reflexión que el matrimonio hace parte de ese derecho al cual
debemos tener acceso todos los seres humanos, de esta manera veríamos este
problema social desde un enfoque ético contemporáneo. “ética de la diversidad”.
Es importante recalcar que
si queremos tener una sociedad más justa tendremos que partir del
reconocimiento individual, esto solo lo lograremos en el momento en que el
“otro” nos reconozca como tal y el sujeto reconocido reconozca el otro sujeto
en sus diversas maneras de concebir su existencia.
Por tal razón las
relaciones con el “otro” siempre estarán
como preámbulo a la relación con el sujeto reconocido individualmente.
Referencias bibliográficas: